En la actualidad las principales causas que afectan la biodiversidad son de origen antrópico (González-Torres et al., 2016González-Torres LR, Palmarola A, González-Oliva L, Bécquer E, Testé E, Castañeira-Colomé MA, Barrios D, Gómez-Hechavarría JL, García-Beltrán JA, Granado L, Rodríguez-Cala, D, Berazaín R, Regalado, L. 2016. Lista Roja de la flora de Cuba. Bissea. 10: 33-283.; Ballesteros-Correa et al., 2019Ballesteros-Correa J, Morelo-García L, Pérez-Torres J. 2019. Composición y estructura vegetal de fragmentos de bosque seco tropical en paisajes de ganadería extensiva bajo manejo silvopastoril y convencional en Córdoba, Colombia. Caldasia. 31: 223-233.), principalmente las actividades agrícolas y ganaderas (Menesesy Armbrecht, 2018Meneses OE, Armbrecht I. 2018. Índice de intensificación agrícola y conservación vegetal en bosques y cafetales colombianos con diferentes estrategias de manejo. Caldasia. 30: 161-176.; Castaño-Quintero et al., 2020Castaño-Quintero PA, Gil-Cerezo MV, Galán SC, Domínguez-Vilches E. 2020. Analysis of the implementation of the "Man and the Biosphere" programme in the biosphere reserves of Andalusia. Rev. FCA UNCuyo. 52 (1): 128-147.). Una de las alternativas más viables para enfrentar esta problemática lo constituye el establecimiento de áreas de conservación (áreas protegidas y corredores biológicos) y el enfoque agroecológico en el manejo de los agroecosistemas como una estrategia sostenible dentro de un área de influencia (Altieri et al., 2017Altieri MA, Nicholls CI, Montalba R. 2017. Technological Approaches to Sustainable Agriculture at a Crossroads: An Agroecological Perspective. Sustainability. 9: 1-13.; García et al., 2021García N, Peñaranda J, Sarmiento N. 2021. Diversity and use of trees and shrubs in smallholder farming systems in the Colombian Andes.Caldasia. 43: 49-64.). León-Sicard et al. (2018)León-Sicard T, Toro C, Martínez-Bernal L, Cleves-Leguízamo A. 2018. The Main Agroecological Structure (MAS) of the Agroecosystems: Concept, Methodology and Applications. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/327410020 (consutado: 1 de junio de 2020). sustentan lo anterior, al referir que la incorporación en el paisaje agrícola de corredores de vegetación natural atenúa el efecto del cultivo en la disminución de la diversidad de especies.
Entre los principales problemas para la conservación de la biodiversidad en Cuba, ha sido la falta de datos que permiten evaluar el estado de la misma (Cruz et al., 2017Cruz D, Martínez D, Fontenla JL, Mancina C. 2017. Inventarios y estimaciones de la biodiversidad. En: Mancina C, Cruz D. (eds.), Diversidad biológica de Cuba: métodos de inventario, monitoreo y colecciones biológicas, 26-33, Editorial AMA, La Habana.). La confección del inventario florístico de un área constituye un elemento insustituible para el conocimiento de la flora local, y puede convertirse en una fuente importante de información a tener en cuenta para la conservación de la diversidad biológica del sitio (González-Oliva et al., 2017González-Oliva L, Ferro J, Rodríguez-Cala D, Berazaín R. 2017. Métodos de inventario de plantas. En: Mancina C, Cruz D. (eds.), Diversidad biológica de Cuba: métodos de inventario, monitoreo y colecciones biológicas, 60-85, Editorial AMA, La Habana.).
En este sentido, una de las salidas del proyecto GEF/PNUD “Un enfoque paisajístico para la conservación de ecosistemas montañosos amenazados” en Santiago de Cuba, es estudiar la biodiversidad en agroecosistemas y los atributos conservacionistas del manejo de dichas fincas, compatibles con las funciones del Corredor Biológico Nipe-Sagua-Baracoa. Entre los resultados obtenidos que tributan a esas salidas están los referidos a la evaluación de la sostenbilidad, la resiliencia al cambio climático y el grado de conectividad al paisaje de la matriz agrícola (Acosta et al., 2019Acosta G, Brooks RM, Izquierdo JE, Álvarez LO, La Llave S. 2019. Conectividad al paisaje de la matriz agrícola en el Corredor Biológico Nipe-Sagua-Baracoa, sector Santiago de Cuba. Agrotecnia de Cuba. 43:1-9.; 2020aAcosta G, Brooks RM, Abad MA, La Llave S. 2020a. Evaluación de la compatibilidad del manejo de agroecosistemas en el Corredor Biológico Nipe-Sagua-Baracoa (Santiago de Cuba). Acta Botánica Cubana. 219: 20-27., bAcosta G, Brooks RM, Álvarez LO, La Llave S. 2020b. Atributos conservacionistas del manejo del agroecosistema La Carolina en el Corredor Biológico Nipe-Sagua-Baracoa, Segundo Frente, Santiago de Cuba, Cuba. Ciencia en su PC. 1: 1-17. ).
Sin embargo, ha sido escasa la información referente a la caracterización de la flora de estos agroecosistemas en cuanto a la riqueza de especies, el endemismo, las especies amenazadas, las formas de vida, la presencia de especies invasoras, las especies paraguas y las potencialidades de la madera. De ahí, que el objetivo de la presente investigación fue determinar dichos atributos de la flora en cuatro agroecosistemas del Corredor Biológico Nipe-Sagua-Baracoa.
Se seleccionaron cuatro agroecosistemas en el Corredor Biológico Nipe-Sagua-Baracoa, Segundo Frente, Santiago de Cuba: El Guisaso (20° 25´ 33.3´´N, 75° 29´ 33.2´´W), Las Mercedes (20° 25´ 59.7´´N, 75° 27´ 36.8´´W), La Esperanza (20° 27´ 57.8´´N, 75° 28´ 51.0´´W) y La Carolina (20° 25´ 33.3´´N, 75° 29´ 33.2´´W). Para el inventario florístico se efectuaron cuatro expediciones de campo en noviembre del 2017. Durante las expediciones se realizaron recorridos al azar por el área anotando las especies observadas y el tipo de vegetación donde se registró. Para la clasificación de la vegetación se tuvo en cuenta los criterios de Reyes (2012)Reyes OJ. 2012. Clasificación de la vegetación de la Región Oriental de Cuba. Revista del Jardín Botánico Nacional. 33: 59-71.. Se consideró como vegetación natural al bosque siempreverde mesófilo submontano y charrascal de baja altitud; y como vegetación cultural los cultivos, cercas vivas, las especies a orillas de caminos, en patios y jardines.
La identificación de las especies se realizó en el campo y el material dudoso se recolectó para su posterior determinación en el herbario Jorge Sierra Calzado del Centro Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad (BSC) de Santiago de Cuba. Para el ordenamiento taxonómico de las especies y la categoría de presencia de cada taxon en Cuba se utilizó Greuter y Rankin (2017)Greuter W, Rankin R. 2017. Plantas Vasculares de Cuba un inventario preliminar. Segunda edición, actualizada, de Espermatófitos de Cuba con inclusión de los Pteridófitos. Botanischer Garten & Botanisches Museum Berlin-Dahlem & Jardín Botánico Nacional, Universidad de La Habana, Berlín & La Habana.. En el caso de las especies introducidas, también se tuvieron en cuenta los aportes de Oviedo y González-Oliva (2015)Oviedo R, González-Oliva L. 2015. Lista nacional de plantas invasoras y potencialmente invasoras en la República de Cuba. Bissea. 9: 1-88..
La categoría de amenaza de las especies se obtuvo de González-Torres et al. (2016)González-Torres LR, Palmarola A, González-Oliva L, Bécquer E, Testé E, Castañeira-Colomé MA, Barrios D, Gómez-Hechavarría JL, García-Beltrán JA, Granado L, Rodríguez-Cala, D, Berazaín R, Regalado, L. 2016. Lista Roja de la flora de Cuba. Bissea. 10: 33-283.. La forma de vida de cada especie se asignó de acuerdo a los criterios de Borhidi (1991)Borhidi A. 1991. Phytogeography and Vegetation Ecology of Cuba. Akademiai Kiado, Budapest.. Se consideraron las especies vegetales invasoras identificadas en la lista nacional de plantas invasoras y potencialmente invasoras en la República de Cuba (Oviedo y González-Oliva, 2015)Oviedo R, González-Oliva L. 2015. Lista nacional de plantas invasoras y potencialmente invasoras en la República de Cuba. Bissea. 9: 1-88., también se tuvieron en cuenta las especies nocivas, transformadoras de hábitat y las invasoras en otro país.
Se identificaron las especies paragua: aquellas cuya conservación tiene un efecto directo sobre otras especies asociadas (Granizo et al., 2006Granizo T, Molina ME, Secaira E, Herrera B, Benítez S, Maldonado O, Lobby M, Arroyo P, Ísola S, Castro M. 2006. Manual de Planificación para la Conservación de Áreas. PCA, TNC y USAID, Quito.), además se contó con las referencias de Figueredo (2016)Figueredo LM. 2016. Prioridades para la conservación de la diversidad vegetal de las terrazas costeras de la Reserva de la Biosfera Baconao, Cuba. Revista Cubana de Ciencias Biológicas. 5: 82-94.. Se agruparon las especies con utilidad potencial por las características de la madera (Gómez et al., 1976Gómez J, Feliciano F, Enremeey A, Raljvsr R. 1976. Clasificación de los bosques de Cuba por la importancia de las especies de árboles. Revista Forestal Baracoa. 6: 27-43.) como: Preciosas, Duras, Semiduras y Blandas. También se consideraron las especies protegidas por la Ley Forestal, según los criterios de Álvarez et al. (2006)Álvarez A, Castillo E, Hechavarría O. 2006. Especies protegidas por la Ley Forestal. Instituto de Investigaciones Forestales, La Habana., en cuanto a aquellas cuya tala es prohibida o limitada.
Se registró un total de 296 táxones infragenéricos agrupados en 80 familias y 231 géneros (Anexo I). Las familias con más de 10 táxones fueron: Fabaceae (33), Poaceae (25) y Euphorbiaceae (11). Se reportan 28 familias con solo un registro de especie. Los géneros mejor representados en cuanto a número de especies fueron Piper (seis), Citrus (seis), Ficus (cinco) y Cordia (cuatro). De las especies, se encontró 199 nativas y 97 introducidas. En el Guisaso fue donde mayor número de especies se encontró con 187 especies (Fig. 1). En número de especies, le sigue La Esperanza (141), Las Mercedes (130) y La Carolina (123).
En todas los agroecosistemas estudiados, excepto en Las Mercedes, se encontró predominancia de las especies nativas sobre las exóticas, lo que es consistente con lo informado por García et al. (2021)García N, Peñaranda J, Sarmiento N. 2021. Diversity and use of trees and shrubs in smallholder farming systems in the Colombian Andes.Caldasia. 43: 49-64. en investigaciones desarrolladas en agroecosistemas del neotrópico. En este agroecosistema, el alto número de exóticas está dado por la presencia de especies frutales, según refiere su propietario, algunas de ellas provenientes de Santo Domingo, las cuales son poco conocidas y cultivadas en Cuba.
El número de especies endémicas fue bajo (12), de ellas, Aristolochia clementis es un endemismo oriental presente en el bosque siempreverde mesófilo de la finca El Guisaso, el cual ha sido reportado por Greuter y Rankin (2017)Greuter W, Rankin R. 2017. Plantas Vasculares de Cuba un inventario preliminar. Segunda edición, actualizada, de Espermatófitos de Cuba con inclusión de los Pteridófitos. Botanischer Garten & Botanisches Museum Berlin-Dahlem & Jardín Botánico Nacional, Universidad de La Habana, Berlín & La Habana. para las provincias Granma y Santiago de Cuba. El resto de los endemismos son pancubanos.
Del total de especies registradas, 11 han sido referidas en la Lista Roja de la Flora Cubana (González-Torres et al., 2016González-Torres LR, Palmarola A, González-Oliva L, Bécquer E, Testé E, Castañeira-Colomé MA, Barrios D, Gómez-Hechavarría JL, García-Beltrán JA, Granado L, Rodríguez-Cala, D, Berazaín R, Regalado, L. 2016. Lista Roja de la flora de Cuba. Bissea. 10: 33-283.). En Peligro Aristolochia clementis y Protium cubense, encontradas solamente en vegetación natural de la finca El Guisaso. En la categoría Vulnerable están Dendrophylax porrectus y Euphorbia helenae subsp. helenae, la última registrada en el charrascal, en la finca la Esperanza. También se encontraron como Amenazadas Aiouea montana, Amphilophium crucigerum, Bourreria virgata, Chrysophyllum argenteum, Lonchocarpus longipes, Lysiloma sabicu y Stenostomum multinerve.
Los tipos biológicos o formas de vida fueron variados, predominando los terófitos (36). También fueron numerosos los arbustos y árboles entre 5 y 10 m de altura, representados por Micronanofanerófitos (37) y Microfanerófitos (36). Los tipos biológicos dominantes se correspondieron con plantas herbáceas, encontradas mayormente en patios, jardines, los claros de bosques y a orillas de los caminos. Otras de las formas de vida bien representadas fueron los arbustos y árboles pequeños, típicos en las áreas de cultivo y en el sotobosque. La alta diversidad de árboles y arbustos encontrada en estos agroecosistemas se corresponde con lo reportado por Román et al. (2016)Román ML, Mora A, González GA. 2016. Sistemas agroforestales con especies de importancia maderable y no madeable. En el trópico seco de México. Avances en Investigación Agropecuaria. 20: 53-72. y García et al. (2021)García N, Peñaranda J, Sarmiento N. 2021. Diversity and use of trees and shrubs in smallholder farming systems in the Colombian Andes.Caldasia. 43: 49-64., en investigaciones similares conducidas en sistemas agrícolas de Centroamérica.
En la flora invasora se registraron 31 táxones invasores y 10 potencialmente invasores. Del total, 30 especies son exóticas y 11 nativas predominando las leguminosas y gramíneas. De las especies invasoras, 20 son de las 100 invasoras más nocivas listadas por Oviedo y González-Oliva (2015)Oviedo R, González-Oliva L. 2015. Lista nacional de plantas invasoras y potencialmente invasoras en la República de Cuba. Bissea. 9: 1-88.. Estas especies están reconocidas por estos mismos autores como transformadoras de hábitat, pues tienen la capacidad de cambiar el carácter, condición, forma o la naturaleza del ecosistema que invade. También ha sido referenciado su comportamiento como invasoras en otros países (Kairo y Ali, 2003Kairo M, Ali B. 2003. Invasive species threats in the Caribbean Region. The Nature Conservancy. CAB International.; Oviedo y González-Oliva, 2015Oviedo R, González-Oliva L. 2015. Lista nacional de plantas invasoras y potencialmente invasoras en la República de Cuba. Bissea. 9: 1-88.).
De las especies invasoras y potencialmente invasoras, 10 estuvieron presentes en los cuatro agroecosistemas trabajados. De estas, Senna spectabilis y Samanea saman son muy utilizadas como sombra en los cultivos de café. En algunos casos estuvo intercalado con cultivo de café, Psidium guajava, Persea americana y Citrus x aurantium. Otras como Erytrhina poeppigiana, Momordica charantia y Samanea saman se registraron en las cercas vivas. La tendencia de que las especies exóticas sean frecuentes en agroecosistemas, evidencia la capacidad de estas de ofrecer mayores servicios, lo cual es consistente con lo planteado por Garen et al. (2011)Garen EJ, Saltonstall K, Ashton MS, Slusser JL, Mathias S, Hall JS. 2011. The tree planting and protecting culture of cattle ranchers and small-scale agriculturalists in rural Panama: Opportunities for reforestation and land restoration. Forest Ecology and Management. 261: 1684-1695. y García et al. (2021)García N, Peñaranda J, Sarmiento N. 2021. Diversity and use of trees and shrubs in smallholder farming systems in the Colombian Andes.Caldasia. 43: 49-64..
El número de plantas invasoras constituyen el 17% del total de especies encontradas en las áreas muestreadas. Las familias más representativas en este grupo se corresponden con las más numerosas reportadas por Oviedo y González-Oliva (2015)Oviedo R, González-Oliva L. 2015. Lista nacional de plantas invasoras y potencialmente invasoras en la República de Cuba. Bissea. 9: 1-88. para Cuba. Todas las especies exóticas invasoras estuvieron asociadas a caminos que atraviesan la vegetación y otras presentes en patios, jardines, cultivos lo que evidencia que las actividades antrópicas en las fincas constituyen un foco dispersor de las mismas.
Se identificaron 10 especies paraguas, de ellas Tillandsia fasciculata, constituye un subnicho estructural (microhábitat) de juveniles y adultos de moluscos y anfibios amenazados, estos últimos considerados como indicadores de biodiversidad en Cuba (Granizo et al., 2006Granizo T, Molina ME, Secaira E, Herrera B, Benítez S, Maldonado O, Lobby M, Arroyo P, Ísola S, Castro M. 2006. Manual de Planificación para la Conservación de Áreas. PCA, TNC y USAID, Quito.; Figueredo, 2016Figueredo LM. 2016. Prioridades para la conservación de la diversidad vegetal de las terrazas costeras de la Reserva de la Biosfera Baconao, Cuba. Revista Cubana de Ciencias Biológicas. 5: 82-94.; Cruz et al., 2017Cruz D, Martínez D, Fontenla JL, Mancina C. 2017. Inventarios y estimaciones de la biodiversidad. En: Mancina C, Cruz D. (eds.), Diversidad biológica de Cuba: métodos de inventario, monitoreo y colecciones biológicas, 26-33, Editorial AMA, La Habana.). Otras especies paraguas fueron Erythroxylum havanense y algunas especies de Piper y Ficus, cuyos frutos son consumidos por murciélagos (M. Sánchez, comun. pers.).
Este resultado es congruente con lo reportado por Figueredo (2016)Figueredo LM. 2016. Prioridades para la conservación de la diversidad vegetal de las terrazas costeras de la Reserva de la Biosfera Baconao, Cuba. Revista Cubana de Ciencias Biológicas. 5: 82-94., al considerar las especies paraguas como prioridades para la conservación de la flora en las terrazas costeras de la reserva de la biosfera de Baconao. Esto demuestra la amplia distribución de estas especies al dearrollarse tanto en ecosistemas montañosos como costeros, y corrobora lo referido por González-Oliva et al. (2017)González-Oliva L, Ferro J, Rodríguez-Cala D, Berazaín R. 2017. Métodos de inventario de plantas. En: Mancina C, Cruz D. (eds.), Diversidad biológica de Cuba: métodos de inventario, monitoreo y colecciones biológicas, 60-85, Editorial AMA, La Habana.. La importancia de este grupo de especies ha sido demostrada por Alonso et al. (2017)Alonso AM, Finegan B, Brenes C, Günter S, Palomeque X. 2017. Evaluación de la conectividad estructural y funcional en el corredor de conservación Podocarpus-Yacuambi, Ecuador. Caldasia. 39: 130-156. al evaluar la conectividad funcional y estructural en corredores biológicos.
De las especies inventariadas, seis están protegidas por la Ley Forestal. De ellas, se presenta con tala prohibida Ziziphus rhodoxylon por contar con escasos niveles de existencia física en el país. Con tala limitada están Calycophyllum candidissimum, Guibourtia hymenaeifolia, Hymenaea courbaril, Licaria triandra y Protium cubense, las cuales según Álvarez et al. (2006)Álvarez A, Castillo E, Hechavarría O. 2006. Especies protegidas por la Ley Forestal. Instituto de Investigaciones Forestales, La Habana. solo pueden ser taladas luego de cumplir determinados requisitos técnicos.
Se registraron 28 especies de importancia comercial: 13 con madera dura, dos de madera semidura y 13 de madera blanda, siendo las primeras donde se concentraban los mayores usos, referidos a la construcción de viviendas, carpintería, postes y cujes. Este resultado coincide con lo planteado por Gómez et al. (1976)Gómez J, Feliciano F, Enremeey A, Raljvsr R. 1976. Clasificación de los bosques de Cuba por la importancia de las especies de árboles. Revista Forestal Baracoa. 6: 27-43. y Álvarez et al. (2006)Álvarez A, Castillo E, Hechavarría O. 2006. Especies protegidas por la Ley Forestal. Instituto de Investigaciones Forestales, La Habana., en las clasficaciones de estos autores en cuanto a especies maderables y su nivel de protección bajo la Ley Forestal.
Todas son autóctonas excepto Samanea saman, utilizada en mayor medida para aportar sombra en los cultivos de café. Esta utilidad también ha sido referida para agroecosistemas con diferentes estrategias de manejo (Román et al., 2016Román ML, Mora A, González GA. 2016. Sistemas agroforestales con especies de importancia maderable y no madeable. En el trópico seco de México. Avances en Investigación Agropecuaria. 20: 53-72.; Meneses y Armbrecht, 2018Meneses OE, Armbrecht I. 2018. Índice de intensificación agrícola y conservación vegetal en bosques y cafetales colombianos con diferentes estrategias de manejo. Caldasia. 30: 161-176.). Sin embargo, Mercadet et al. (2010)Mercadet A, Rodríguez Y, Renda A, Orti O, Yero L, Reyes JL, Gómez L, Ramos R, González M, Rodríguez M. 2010. Valoración de las técnicas agroforestales como alternativa para la retención de carbono y recomendaciones para su aplicación en el país. Informe de proyecto, El cambio climático y el sector forestal cubano. Tercera aproximación. Instituto de Investigaciones Forestales, La Habana. reporta su uso para el enriquecimiento de bosque natural en fincas forestales de la Sierra Maestra.
Se encontraron 10 especies de madera preciosa para todos los agroecosistemas estudiados: Cedrela odorata, Cordia gerascanthus, Calycophyllum candidissimum, Guarea guidonia, Lysiloma latisiliquum, Lysiloma sabicu, Talipariti elatum, Tectona grandis, Swietenia macrophylla y Swietenia mahagoni. Estas son vulnerables a la extracción maderera. Solo en El Guisaso existen plantaciones comerciales de Cedrela odorata, Talipariti elatum, Swietenia mahagoni y Calycophyllum candidissimum.
Respecto a la vegetación natural, se registaron 189 especies en el bosque siempreverde mesófilo y 71 en el charrascal; este último se encontró solamente en La Esperanza donde fueron comunes Guettarda calyptrata, Metopium venosum y Lonchocarpus longipes. En el bosque siempreverde mesófilo, las especies arbóreas frecuentes fueron Guettarda monocarpa, Poeppigia procera, Pera bumeliifolia, Oxandra lanceolata, Allophylus cominia, Andira inermis, Cedrela odorata, Lonchocarpus longipes, Guarea guidonia, Trophis racemosa y Dendropanax arboreus. Las tres últimas se encuentran entre las especies más comunes citadas por Reyes (2012)Reyes OJ. 2012. Clasificación de la vegetación de la Región Oriental de Cuba. Revista del Jardín Botánico Nacional. 33: 59-71. para esta misma formación vegetal en el oriente cubano.
El número de especies que se cultivan en los agroecosistemas fueron: Las Mercedes (63), La Carolina (49), La Esperanza (42) y El Guisaso (38). Esta última se registró como el agroecosistema con el menor número de cultivos, debido a la predominancia de la actividad forestal orientada a la restauración de bosque, tratamiento de las plantaciones y producción de carbón, lo cual coincide con lo expuesto por Catanares y Motito (2019)Catanares C, Motito AE. 2019. Características generales de los sistemas agroforestales. Informe final de proyecto, Programa Uso sostenible de los componentes de la Diversidad Biológica en Cuba (035). Centro Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad (Bioeco). Santiago de Cuba., quienes constatan que aproximadamente el 80% de la parte productiva del agroecosistema está destinado a plantaciones forestales.
En la vegetación cultural se registraron el 63% de las especies herbáceas y arbustivas, resaltando como cultivos comunes a los cuatro agroecosistemas 28 especies, siendo el café bajo sombra el cultivo principal. También se registró Cucurbita maxima, Colocasia esculenta, Phaseolus vulgaris, Solanum lycopersicum, Annona muricata, Citrus x aurantium, Citrus reticulata, Psidium guajava, Mangifera indica y Persea americana, entre otras. Las tres últimas han sido referenciadas por Hernández et al. (2020)Hernández L, Santana Y, Dago Y, Acosta A, Hernández R. 2020. Diversidad y usos de la vegetación arbórea en agroecosistemas urbanos de Pinar del Río, Cuba. Revista Científica Agroecosistemas. 8: 148-152. como las especies más abundante en agroecosistemas urbanos de Pinar del Río, presentándose los mayores usos como comestibles y medicinales.
Resultaría importante en estos agrosistemas una mayor incorporación de especies arbóreas, de manera tal que se reduzcan las presiones a las áreas naturales adyacentes. Se hace necesario aplicar técnicas agroforestales que permitan mejorar el paisaje y conservar la biodiversidad, así como tener en cuenta la provisión de los bienes y servicios ambientales que nos proporcionan estos agroecosistemas.