Introducción
⌅La
utilización sostenible de la diversidad biológica es un punto clave del
desarrollo social y económico, y los sistemas de gestión ambiental
deben tener en cuenta esta premisa, reconociendo que las medidas
sociales y económicas pueden ser tan importantes como las técnicas. (MEA, 2005MEA
(Evaluación de los Ecosistemas de Milenio: Ecosistemas). 2005.
Evaluación de los ecosistemas de Milenio: Informe de Síntesis.
Disponible en: http://www.millenniumassessment.org. (consultado: marzo de 2024).
). Una expresión cuantitativa de la eficacia de la gestión ambiental la constituyen los denominados indicadores ambientales que Gallopin (2004)Gallopin GC. 2004. Tres escenarios fundamentales para la Argentina de mañana. Vida Silvestre. 89: 6-13.
define como: “...
variable que ha sido socialmente dotada de un significado añadido al
derivado de su propia configuración científica, con el fin de reflejar
de forma sintética una preocupación social con respecto al medio
ambiente e insertarla coherentemente en el proceso de toma de decisiones...” Considerando la variable como una representación operativa de un
atributo (característica, cualidad, propiedad) de un sistema; elemento
susceptible de ser medido o evaluado por diferentes métodos cualitativos
o cuantitativos. Mientras que los índices constituyen una expresión
numérica, de carácter agregado, obtenida de la combinación de varias
variables mediante criterios de ponderación específicamente definidos.
Es por esto que la Agencia Europea para el Medio Ambiente (1998)Agencia Europea para el Medio Ambiente (AEMA). 1998. Europe(s environment the 2nd assistant. Office for Publications of the European Communities, Luxemburgo.
,
los definen como una herramienta de comunicación para informar sobre el
estado de una materia en particular, para lo que deben responder a tres
funciones principales: simplificación, cuantificación y comunicación.
Según Spangenberg y Bonniot (1998)Spangenberg J, Bonniot O. 1998. Sustainable indicators-A compass on the road towards sustainability. Wuppertal paper no. 81.
,
los indicadores deben estar basados en: metodologías mundialmente
reconocidas, datos válidos, limitados en número, y direccionalmente
seguros. De igual forma deben presentar los siguientes atributos:
relevancia, credibilidad, legitimidad, y factibilidad. Un indicador y/o
un índice, está condicionado por su destinatario y por el fin que se
pretende. En ocasiones un índice puede constituir un indicador, como en
el caso de los índices de riqueza de especies (Magurran, 1988Magurran AE. 1988. Ecological Diversity and its measurement. Printed in Great Britain at the University Press, Cambridge.
) y de sinantropismo (Ricardo et al. 1995Ricardo N, Pouyú E, Herrera P. 1995. The synanthropic flora of Cuba. Fontqueria. 42: 367-429.
).
Un
análisis de los datos ofrecidos por Cuba en los informes nacionales a
la Convención de Biodiversidad refleja que en el IV Informe Nacional (CITMA, 2009CITMA (Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente). 2009. IV Informe Nacional al Convenio sobre la Diversidad Biológica. República de Cuba. Escandón Impresores, Sevilla.
)
para el índice de boscosidad nacional, se identifica en la provincia La
Habana (que actualmente comprende las provincias Mayabeque y Artemisa)
una disminución de este índice de 13.0% en el año 2006 a 12.4% en el
2007. Sin embargo, ya en el V Informe Nacional (CITMA, 2014CITMA (Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente). 2014. V Informe Nacional al Convenio sobre la Diversidad Biológica. República de Cuba. Editorial Academia, La Habana.
)
se brinda un índice de boscosidad de 21.45% para el año 2012 en la
provincia de Mayabeque en específico, con 79.3 miles de hectáreas
cubiertas de bosques, entre los que se incluyen los fragmentos de
bosques naturales antropizados. En el VI Informe Nacional (CITMA, 2019CITMA
(Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente). 2019. VI Informe
Nacional al Convenio sobre la Diversidad Biológica. República de Cuba.
Editorial Academia, La Habana.
) se reconoce en la Meta
5: “Se gestionan de manera sostenible zonas destinadas a agricultura y
silvicultura, a partir de la aplicación efectiva de herramientas de
ordenación jurídica y territorial”, que se ha incrementado el porcentaje
del patrimonio forestal bajo manejo sostenible de 45% a 70% en el
periodo 2014-2017.
Vilamajó et al. (2003)Vilamajó
D, Vales MA, Rodríguez L. 2003. Cartografía y estado actual de la
cobertura vegetal en un sector del Municipio San José de las Lajas,
provincia La Habana, escala 1:50 000. Revista Jardín Botánico Nacional. 24: 165-171.
,
señalan que, en el Municipio San José de las Lajas, uno de los más
deforestados del occidente del país, aún se encontraban elementos
florísticos y estructurales que posibilitarían la rehabilitación de los
bosques semideciduos en algunas de las elevaciones como la loma Marrero,
las lomas de Maguán y la loma de Santa Bárbara. Estos autores señalaron
la necesidad de reforzar las medidas de conservación de los fragmentos
de bosques secundarios que crecen en estas alturas, por constituir
relictos de especies autóctonas, muchas de ellas de interés forestal. Vales et al. (2011)Vales
MA, Vilamajó D, Herrera P. 2011. Especies forestales e integridad
ecológica en fragmentos de bosques semideciduos de la provincia
Mayabeque, Cuba. En: CD Memorias del 5to. Congreso Forestal 2011. ISSN: 0138-6441.
,
destacan la presencia de un mosaico de variantes del bosque semideciduo
en la Finca de Recría Caballar, con una salud e integridad ecológica
moderada. Esta variabilidad y poca similitud a nivel de especies está
dada por las características de la topografía, las afectaciones
antrópicas y las prácticas silviculturales en la zona de estudio, aun
cuando todos los fragmentos presentan elementos característicos de la
formación vegetal de las que provienen.
El objetivo de esta
contribución estuvo encaminado a la búsqueda de indicadores a partir de
la interdisciplinariedad entre la etnobotánica y la ecología, desde el
enfoque ecosistémico y con base en un análisis de interacción de Fuerzas
Motrices - Presión - Estado - Impacto - Respuesta, establecido en el
Informe GEO4 (2007)GEO4. 2007. Perspectivas del Medio Ambiente Mundial. Resumen para los tomadores de decisiones. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Phoenix Design Aid, Dinamarca.
del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA),
donde se reconoce que un enfoque de este tipo debe ser genérico,
flexible, específico y personalizado, tomando en cuenta prioridades e
identificando los indicadores para un marco territorial, temporal y
socioeconómico definido. El área de trabajo del presente estudio
comprendió a la comunidad de “El Volcán”, con sus huertos familiares y
la Finca de Recría Caballar: “Domingo García Frías” donde se ubican
fragmentos de bosque semideciduo mesófilo, perteneciente a la Empresa
para la Protección de la Flora y la Fauna del Ministerio de la
Agricultura; ambas localizadas en Managua, Municipio San José de las
Lajas, provincia Mayabeque.
Por su parte, el enfoque empleado
también ha sido usado eficientemente en diferentes contextos nacionales e
internacionales para la identificación de indicadores ambientales, como
en el Reporte de Sostenibilidad en España (OES, 2005OES (Observatorio de la Sostenibilidad en España). 2025. Sostenibilidad en España 2005. Universidad de Alcalá, España.
) y en el GEO-Cuba (2009)GEO-Cuba. 2009. Evaluación del medio ambiente cubano. Editora Centenario, República Dominicana.
. Más recientemente Sotolongo et al. (2022)Sotolongo LO, Morales F, Neyra B, Castro E, Bridón G. 2022. Impactos y lecciones aprendidas del proyecto “Un enfoque paisajístico para conservar ecosistemas montañosos amenazados”. Editora AMA, La Habana.
,
trabajan con los indicadores de paisajes “para valorar el grado de
gestión ambiental y enfoque de paisajes en territorios de referencia”. Pérez et al. (2023)Pérez
Camacho J, Hechavarría-Schwesinger L, Baró Oviedo, I. 2023 Propuesta
del verificador prácticas agroecológicas como componente de un indicador
de biodiversidad para evaluar el manejo sostenible de tierras. Acta Botánica Cubana. 222. https://cu-id.com/2402/v222e03.
igualmente elaboraron indicadores de biodiversidad para evaluar el
manejo sostenible de tierras en fincas productivas. En cuanto a los
indicadores de sostenibilidad o indicadores (CEPAL, 2020CEPAL
(Comisión Económica para América Latina y el Caribe). 2020. Cómo
construir indicadores oficiales de biodiversidad? Disponible en: http://www.cepal.org/es/temas/estadisticas-ambientales (consultado: diciembre de 2020).
)
en las metas 14 y 15 de biodiversidad del Programa de Diversidad
Biológica, tenemos que 24 de los 103 indicadores ambientales
corresponden a biodiversidad (en sentido estricto), por ejemplo:
Superficie forestal como proporción de la superficie total y Progresos
en la gestión forestal sostenible.
Los indicadores relacionados
con la fragmentación de los bosques requieren datos espaciales sobre la
cubierta forestal a escala del paisaje y pueden incluir mediciones del
tamaño, forma y conectividad de los tramos de bosque. En este caso, el
disponer de imágenes satelitales de calidad para el análisis y obtención
de información fidedigna, durante un período de tiempo, permite el
monitoreo de las medidas de conservación y manejo, así como del
cumplimiento de metas y objetivos trazados. Esto último permite cubrir
un amplio rango de variables de diversos ecosistemas, pero también son
temas relevantes disponer de capacitación de los profesionales que
lleven adelante estos programas y la disponibilidad del hardware
adecuado para realizar estas tareas (CEPAL, 2020CEPAL
(Comisión Económica para América Latina y el Caribe). 2020. Cómo
construir indicadores oficiales de biodiversidad? Disponible en: http://www.cepal.org/es/temas/estadisticas-ambientales (consultado: diciembre de 2020).
).
Ahora bien, si los indicadores deben ser una expresión cuantitativa de la eficacia de la gestión ambiental y que respondan a los intereses de un objetivo determinado, los que proponemos aquí aportarán herramientas de gestión en la conservación de la diversidad vegetal en huertos familiares y fragmentos de bosques semideciduos antropizados, considerados ambos ecosistemas transformados. Los mismos contribuyen así a la conservación y manejo de la diversidad vegetal y la gestión de los recursos cultivados y silvestres, reconociendo el papel de las poblaciones rurales y sus conocimientos tradicionales. Los indicadores ecológicos que se proponen son herramientas que brindan información sobre la composición, función y estado de los sistemas ecológicos evaluados, y son útiles para decisores con información básica para tomar medidas prácticas.
Materiales y Métodos
⌅Indicadores de conservación
⌅Para
el presente trabajo se consultaron los indicadores identificados para
Cuba en la Iniciativa Latinoamericana y Caribeña para el Desarrollo
Sostenible: Indicadores de seguimiento: Cuba 2009 (CITMA, ONE, PNUMA, 2010CITMA
(Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente), ONE (Oficina
Nacional de Estadísticas), PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para
el Medio Ambiente). 2010. Iniciativa Latinoamericana y Caribeña para el Desarrollo Sostenible: Indicadores de seguimiento: Cuba 2009. Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, Cuba.
);
y se evaluaron por su pertinencia los indicadores para la conservación
de la biodiversidad, seleccionados a partir de los reconocidos
internacionalmente por el CBD (2003)CBD
(Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico
del Convenio de Diversidad Biológica). 2003. Disponible en: http://www.bipnational.net (consultado: abril 2024).
, REDESA (2001)REDESA
(Red de Instituciones y Expertos en Estadísticas Sociales y de Medio
Ambiente de América Latina y el Caribe). 2001. Listado de Indicadores
Ambientales y de Desarrollo Sostenible. Propuestas Relevantes para
América Latina y el Caribe. Indicadores CDS. Indicadores de Desarrollo
Sostenible, Comisión sobre el Desarrollo Sostenible. Naciones Unidas.
, el Gobierno del Perú para la Región Loreto-Perú (2005)Gobierno del Perú para la Región Loreto-Perú. 2005. Listado de indicadores ambientales - Loreto. Disponible en: http://www.minam.gob.pe (consultado: abril de 2024).
y Vilamajó et al. (2008)Vilamajó D, Cejas F, Fernández M, Salabarría D, Mena J, Borroto R, et al.
2008. Desarrollo de capacidades para la diversidad biológica,
participación en el CHM y preparación del segundo reporte nacional.
Informe Final del Proyecto GEF/PNUMA. Acta Botánica Cubana. 202: 30-50.
. Teniendo en cuenta lo recomendado por la Alianza sobre Indicadores de Biodiversidad (2011)Alianza sobre Indicadores de Biodiversidad. 2011. Guía para el desarrollo y el uso de indicadores de biodiversidad nacional. PNUMA World Conservation Monitoring Centre, Cambridge.
,
un indicador puede definirse como “una medida basada en datos
verificables que transmite información más allá de sí mismo”. Esta guía
nos brinda conceptos importantes como es la Medida, la que define como
la unidad estándar para expresar tamaño, cantidad o grado; Métrica, como
el sistema o estándar de medida Indicador; medida o métrica basada en
datos verificables que transmiten información más allá de sí mismo e
Índice para la escala numérica empleada para comparar variables entre sí
o con alguna cifra de referencia.
Para la selección de los
indicadores con base en un enfoque ecosistémico, se utilizó además el
análisis de interacción de Fuerzas Motrices - Presión - Estado - Impacto
- Respuesta (FPEIR) del Informe GEO4 (2007)GEO4. 2007. Perspectivas del Medio Ambiente Mundial. Resumen para los tomadores de decisiones. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Phoenix Design Aid, Dinamarca.
a nivel local, particularizando en la conservación y uso de la
biodiversidad por la población de El Volcán, propietarios de los huertos
familiares y vecinos de los fragmentos de bosque semideciduo presentes
en la Finca de Recría Caballar. Para ello se creó un modelo analítico
aplicado a indicadores de gestión de biodiversidad en el área de
estudio.
Tomando en consideración los criterios nacionales e
internacionales antes mencionados, los referidos a la salud y bienestar
de las comunidades que dependen directamente de los bienes y servicios
de los ecosistemas (MEA, 2005MEA
(Evaluación de los Ecosistemas de Milenio: Ecosistemas). 2005.
Evaluación de los ecosistemas de Milenio: Informe de Síntesis.
Disponible en: http://www.millenniumassessment.org. (consultado: marzo de 2024).
),
y el esquema FPEIR obtenido, identificamos y describimos los
indicadores que en nuestro estudio resultaron de mayor relevancia,
teniendo en cuenta que se trata de ecosistemas en los que se conserva la
diversidad vegetal silvestre y agrícola (bosques secundarios y
agroecosistemas). Para el cálculo de los indicadores se usaron los datos
obtenidos por Vilamajó et al. (2010)Vilamajó D, Vales MA, Herrera PP, González A, Cabrera L, Díaz M. 2010 La conservación de la diversidad vegetal y el rol de la mujer en los huertos familiares. Informe final. Programa Ramal Científico -Técnico: “Diversidad Biológica.” Agencia de Medio Ambiente, CITMA, La Habana.
,
en el informe final del proyecto “La conservación de la diversidad
vegetal y el rol de la mujer en los huertos familiares”, que incluyen
los resultados de las entrevistas a los pobladores del poblado del
Volcán, Managua, las características florísticas y el estudio de
sinantropismo de Herrera (2010)Herrera
PP. 2010. Sinantropismo de los huertos de “El Volcán”. Ecología de la
invasión y ecología de la expansión. En: La conservación de la
diversidad vegetal y el rol de la mujer en los huertos familiares.
Informe final. Programa Ramal Científico-Técnico: “Diversidad
Biológica.” Agencia de Medio Ambiente, CITMA, La Habana.
así como el de salud de ecosistemas de Vales et al. (2010)Vales MA, Vilamajó D. 2010. Salud de ecosistemas en huertos familiares a través de índices ecológicos y características estructurales. En: Vilamajó D, Vales MA, Herrera, PP, González A, Cabrera L, Díaz M (eds.). La conservación de la diversidad vegetal y el rol de la mujer en los huertos familiares. Informe final. Programa Ramal Científico-Técnico: “Diversidad Biológica.” Agencia de Medio Ambiente, CITMA, La Habana.
, todos inéditos. Se revisaron los textos de Roig (1988)Roig JT. 1988. Diccionario botánico de nombres vulgares cubanos. Editorial Científico-Técnica, La Habana.
y Greuter y Rankin (2022)Greuter W, Rankin R. 2022. Vascular Plants of Cuba A Checklist. Third, updated edition of The Spermatophyta of Cuba. Botanischer Garten und Botanisches Museum Berlin, Jardín BotánicoNacional, Universidad de La Habana. DOI: https://doi.org/10.3372/cubalist.2022.1.
para la actualización de los nombres científicos de las especies.
Caracterización del área de estudio
⌅La
comunidad de El Volcán se localiza en el cuadrante de coordenadas 22°
56’ 16.09” N y 82° 17’ 45.43” W, con una altitud de 191.13 metros sobre
el nivel del mar. La población cuenta con 369 habitantes, de los cuales
190 son hombres y 179 mujeres, y está constituida por campesinos. Se
encuentra en la provincia Mayabeque, lo que constituye el extremo
occidental de las alturas de Bejucal-Madruga-Coliseo. El bioclima es del
tipo caliente con invierno seco, de tres a cuatro meses de sequía, con
un promedio anual de temperatura de 20 a 25ºC y un promedio anual de precipitaciones de 900 a 1 900 mm (Vilamajó et al., 1989Vilamajó D, Capote RP, Fernández M, Zamora I, González B. 1989. Mapa bioclimático. 1:3 000 000. Nuevo Atlas Nacional de Cuba. Instituto Cartográfico Nacional de España, Madrid.
). Las especies colectadas en los huertos familiares de la Comunidad El Volcán aparece en el Anexo 1.
La
vegetación que rodea a la población es de bosque semideciduo mesófilo
secundario, formaciones arbustivas secundarias y pastos. En los
fragmentos de bosques, el estrato arbóreo alcanza de 25 a 30 m de altura
y 95% de cobertura. Entre los principales elementos de la flora se
encuentran: Varronia mariquitensis (Kunth) Borhidi, Cedrela odorata L. - Cedro; Guarea guidonia (L.) Sleumer - Yamagua; Talipariti elatum (Sw. ) Frixell- Majagua; Chiococca alba (L.) Hitch. - Bejuco de verraco; Erythroxylum havanense Jacq. -Jibá; Trichilia havanensis Jacq. - Siguaraya; Cecropia schreberiana Miq. - Yagruma, Roystonea regia (Kunth.) O.F. Cook - Palma real; Ricinus communis L. - Higuerilla y Bursera simaruba (L.) Sargent - Almácigo. Los matorrales secundarios se caracterizan por una altura de
cinco a ocho metros y una cobertura de hasta el 98%, con alta presencia
de especies espinosas como Dichrostachys cinerea (L.) Wight. & Arn. -Marabú- y Acacia farnesiana (L.) Willd. -Aroma amarilla-, que los hacen intransitables (Vilamajó et al., 2003Vilamajó
D, Vales MA, Rodríguez L. 2003. Cartografía y estado actual de la
cobertura vegetal en un sector del Municipio San José de las Lajas,
provincia La Habana, escala 1:50 000. Revista Jardín Botánico Nacional. 24: 165-171.
).
La
Finca de Recría Caballar de Managua, provincia Mayabeque, aledaña al
poblado de “El Volcán”, cuenta con una extensión de 11 460 ha. Límites:
Norte - Provincia La Habana - Mayabeque; Sur - Carretera Bejucal -
Nazareno; Este - Autopista Habana - Melena; Oeste - Carretera Managua -
Batabanó. Vegetación: Bosque semideciduo 97%, Bosque xerófilo de Mogotes
3%. Vida silvestre: Flora reportada 160 especies (Anexo 2) y Fauna reportada 90 especies. Relieve: Alturas medianas sobre los 150 m s.n.m. (Vilamajó et al., 2010Vilamajó D, Vales MA, Herrera PP, González A, Cabrera L, Díaz M. 2010 La conservación de la diversidad vegetal y el rol de la mujer en los huertos familiares. Informe final. Programa Ramal Científico -Técnico: “Diversidad Biológica.” Agencia de Medio Ambiente, CITMA, La Habana.
). Las especies vegetales recolectadas en la Finca de Recría Caballar aparece en el Anexo 2.
Resultados y Discusión
⌅Del análisis Fuerzas Motrices - Presión - Estado - Impacto - Respuesta, realizado según PNUMA (2009)PNUMA ((Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). 2009. GEO Cuba. Evaluación del medio ambiente cubano. Editora Centenario, República Dominicana.
,
se obtuvo el modelo analítico aplicado para la evaluación del estado de
la diversidad vegetal en los huertos familiares de El Volcán y los
fragmentos de bosque semideciduo presentes en la Finca de Recría
Caballar “Domingo García Frías”, Managua, provincia Mayabeque (Fig. 1).
A partir de los criterios adoptados y del esquema presentado, se
seleccionaron y describieron los indicadores considerados pertinentes
para nuestro objetivo y posibles de ser repetidos en contextos y
propósitos análogos, estimados como apropiados para los objetivos de la
conservación vegetal en ecosistemas antropizados y transformados. Estos
abarcan la dimensión socioeconómica ligada al desempeño de las
comunidades rurales (Tabla 1).
| Denominación del Indicador | Unidad de medida | Función para el diagnóstico |
|---|---|---|
| Riqueza de especies vegetales | Número, % | Evalúa los recursos de la diversidad biológica en función de la cantidad de las especies. Contribuye a la contabilidad del patrimonio biológico a nivel de especie en el ecosistema. Relevante para la conservación, considera el conjunto de las especies y subespecies representadas en un área. |
| Endemismo | Número, % | Evalúa el estado y la tendencia de especies exclusivas, con el fin de tomar decisiones de conservación de la biodiversidad. Es un indicador relevante de la particularidad de un territorio. |
| Especies nativas | Número, % | Evalúa los recursos de la diversidad biológica en función de la cantidad de las especies autóctonas y el desarrollo del proceso de domesticación de especies silvestres en ecosistemas transformados. |
| Especies amenazadas | Número, % | Evalúa
el estado y la tendencia de especies amenazadas por la actividad del
hombre o fenómenos naturales, para la toma de decisiones de la
conservación, mitigación y/o adaptación de la biodiversidad. La
concentración de especies amenazadas en un área indica su importancia
como zona de refugio, su valor como ecosistema relicto, o bien, refleja
el grado de amenaza o disturbio al que están sometidos la región en
general y sus componentes. Utilizando los criterios de González-Torres et al. (2016)González-Torres LR, Palmarola, AA, González Oliva L, Bécquer ER, Testé E, Barrios, D. 2016. Lista Roja de la flora de Cuba. Bissea. 10 (NE 1): 1-352. . |
| Especies introducidas o invasivas | Índice de sinantropismo | Evalúa
las tendencias de especies exóticas invasoras e invasivas y brinda
información sobre el grado de perturbación antrópica de las formaciones
vegetales y territorios en general. Utilizando Ricardo et al. (1995)Ricardo N, Pouyú E, Herrera P. 1995. The synanthropic flora of Cuba. Fontqueria. 42: 367-429. . |
| Relación entre especies exóticas y especies nativas | Especies exóticas/Especies nativas | Brinda información sobre el grado de perturbación antrópica de las formaciones vegetales y territorios en general. |
| Especies utilizadas por los residentes locales | Número, % | Evalúa la utilización de los recursos vegetales por las comunidades locales, incluyendo la diversidad agrícola. |
| Especies utilizadas para alimento por los residentes locales | Número, % | Evalúa uno de los bienes de la diversidad biológica que contribuye a la seguridad alimentaria y el alivio a la pobreza. |
| Especies utilizadas con fines medicinales por los residentes locales | Número, % | Evalúa uno de los bienes de la diversidad biológica que contribuye a la salud comunitaria y el alivio a la pobreza. |
Ahora bien, según la metodología de la Teoría del Cambio (TdC), la cual se ha convertido en una herramienta útil y casi imprescindible cuando de evaluación de resultados de proyectos y programas se trata, los indicadores basados en resultados se utilizan para evaluar qué tan efectiva fue la acción; miden los resultados y los impactos; brindan la información para evaluar el proceso hacia los objetivos de mediano y largo plazo y responden a la pregunta: ¿Logramos lo que queríamos alcanzar? Estos indicadores, con diferencia a índices preconcebidos, son establecidos para la naturaleza del resultado que deseamos o necesitamos aquilatar de acuerdo con los propósitos de la investigación o manejos de una situación dada, es por eso que resulta embarazoso comparar los resultados obtenidos con respecto a otros similares, lo que es solo posible cuando la naturaleza del objetivo de la intervención fue similar. Entonces, para nuestro territorio de trabajo los resultados fueron los siguientes:
El índice riqueza de especies (Tabla 2) en los fragmentos de bosque semideciduo secundario de la Finca de Recría Caballar, resulta considerablemente alto (140; Anexo 2); siendo 4 de ellas endemismos de la flora cubana: Eugenia asperifolia O.Berg.; Gesneria celsioides (Griseb.) Urb.; Vernonanthura menthifolia (Poepp.ex Spreng.) H. Rob. y Wedelia rugosa Greenm.), ninguna de ellas con algún grado de amenaza. De esta flórula, 34 son especies consideradas elementos primarios de los bosques semideciduos y 37 malezas. La relación especies exóticas/especies nativas, alcanzó un valor de 0.91, lo que denota el alto grado de afectación antrópica a la que está sometida esta formación vegetal.
En cuanto a los indicadores de uso por los residentes encontramos que el 73% de las plantas constituyen aportadores potenciales de bienes y servicios de aprovisionamiento, de ellas 37(36%) son medicinales y 28 (27%) son empleadas como alimento. No tienen uso reconocido 38 especies.
| Indicadores/Sitios | BSS | HF |
|---|---|---|
| Riqueza de especies | 140 | 73 |
| Endemismo | 4 | 0 |
| Especies nativas | 73 (52%) | 22 (30%) |
| Especies amenazadas | 0 | 0 |
| Especies introducidas o invasivas | 0.59 | -0.44 |
| Relación entre especies exóticas y nativas | 0.91 | 2.3 |
| Especies utilizadas por los residentes locales | 102 (73%) | 72 (99%) |
| Especies utilizadas para alimento por los residentes locales | 28 (27%) | 34 (46%) |
| Especies utilizadas con fines medicinales por los residentes locales | 37(36%) | 38 (52%) |
El análisis de los indicadores para los huertos familiares del poblado de “EL Volcán” evidencia que, a pesar de ser los huertos familiares, ecosistemas transformados donde predominan las características de agro ecosistemas de policultivos con elementos de la vegetación silvestre, se mantienen en ellos especies autóctonas tanto de los alrededores como de otras formaciones vegetales cubanas y se refleja un amplio conocimiento de los saberes y prácticas tradicionales. Se registró un contingente de especies relativamente alto; representado por un indicador de riqueza de 73 especies (Anexo 1).
No se observaron endemismos, debido al fuerte impacto antrópico acumulado durante siglos de explotación agraria; desde el establecimiento de las primeras comunidades en las cercanías de La Habana al principio de la colonia. Sin embargo, resultó interesante constatar la presencia de 22 especies nativas (30%), mayormente maderables, lo que consideramos como un proceso de domesticación de especies silvestres de los bosques cubanos. Ninguna de estas especies nativas presenta algún tipo de amenaza.
El indicador de sinantropismo en los huertos obtuvo un
valor de -0.44, lo que denota que la vegetación original está totalmente
devastada, sin posibilidad de recuperación. Esto corrobora la
interpretación de los huertos como agro ecosistemas, ya que los valores
negativos de este índice se obtienen generalmente en áreas urbanas y
campos cultivados (Ricardo et al., 1995Ricardo N, Pouyú E, Herrera P. 1995. The synanthropic flora of Cuba. Fontqueria. 42: 367-429.
),
y concuerda con lo demostrado por el indicador relación de especies
exóticas/especies nativas que alcanzó un valor numérico de 2.3. Los
valores mostrados por los indicadores relacionados con la utilización de
las especies plantadas por las comunidades rurales apuntan a la
solución de problemas socioeconómicos (99%), donde garantizan no solo la
seguridad alimentaria (46%) de las familias, sino también la venta de
excedentes y el alivio, o la medicación de las enfermedades más
frecuentes en esta población según sus conocimientos tradicionales
(52%).
Al comparar la equivalencia de los indicadores para ambos ecosistemas colindantes (Tabla 2), encontramos que la riqueza de especies en los fragmentos de bosque secundario es mayor, como era de esperar, para una vegetación natural secundaria, ya que el efecto antrópico es considerado como fuente de aumento de la riqueza de especies, aun cuando el incremento específico se deba a la aparición de especies exóticas y/o invasoras o invasivas. Por otro lado, los indicadores que apuntan al componente social como son los referidos a las plantas que proporcionan bienes y servicios, exhiben valores más altos en los huertos familiares, lo que concuerda con la función fundamental de estos ecosistemas transformados, de brindar soluciones a problemas sociales primarios como son la alimentación, la salud, materia prima, valores espirituales, y otros. No obstante, se debe destacar el aporte a estas soluciones de las especies vegetales de los fragmentos de bosque.
Todo lo anterior confirma la validez del uso de indicadores de conservación y gestión de diversidad biológica como parte de los indicadores de resultado del manejo ambiental, para la fundamentación de la toma de decisiones en la ubicación espacial de acciones de planeamiento del territorio, como el Ordenamiento Ambiental Territorial, Planeamiento participativo y Planes de Manejo de Áreas Protegidas, en la prospección de desarrollo local, en investigaciones donde confluyen lo ecológico y lo social y en el monitoreo de ecosistemas, por brindar valoraciones rápidas y concretas sobre el estado de conservación de los territorios y/o ecosistemas y su conveniente manejo prospectivo.
Se reafirma la conveniencia de la
utilización de indicadores de diversidad biológica, en específico de
diversidad vegetal de acuerdo con los resultados esperados en las
diferentes intervenciones, ya sean para el conocimiento de la
conectividad del paisaje (Sotolongo et al. 2022Sotolongo LO, Morales F, Neyra B, Castro E, Bridón G. 2022. Impactos y lecciones aprendidas del proyecto “Un enfoque paisajístico para conservar ecosistemas montañosos amenazados”. Editora AMA, La Habana.
), o para evaluar el rol de la diversidad vegetal en el manejo sostenible de tierras (Pérez et al. 2023Pérez
Camacho J, Hechavarría-Schwesinger L, Baró Oviedo, I. 2023 Propuesta
del verificador prácticas agroecológicas como componente de un indicador
de biodiversidad para evaluar el manejo sostenible de tierras. Acta Botánica Cubana. 222. https://cu-id.com/2402/v222e03.
).
Sin embargo, hasta el momento no se han encontrado referencias de
trabajos similares a nivel nacional o regional que usen indicadores de
resultados como una medida de conservación y sostenibilidad en
ecosistemas transformados y si los referentes al uso de los mismos en la
aplicación de la Adaptación Basada en Ecosistemas (AbE), sobre todo en
proyectos de restauración de manglares. (Proyecto Manglar Vivo, Proyecto
Resiliencia Costera).
Consideraciones finales
⌅Los indicadores estimados para ambos ecosistemas transformados permitieron concluir que mientras en los fragmentos de bosque secundario es mayor la riqueza de especies y su naturalidad, en los huertos familiares exhiben valores más altos para los indicadores relacionados con el componente social, referidos a los bienes y servicios, a pesar de que las especies vegetales de los fragmentos de bosque también son consideradas como fuente de recursos, lo que confirma la validez del uso de indicadores de resultados cuando de intervenciones en conservación y sostenibilidad se trata. Los valores encontrados para los indicadores de riqueza, endemismo, especies nativas y sinantropismo, confirman que los fragmentos de bosque estudiados cuentan con las potencialidades para su rehabilitación o restauración, cuestiones que deben ser consideradas en el planeamiento y gestión de esta área.
En los huertos de “El Volcán”, no se reportan endemismos, el índice de sinantropismo es negativo, propio de agroecosistemas, y el indicador Especies exóticas/Especies silvestres es de 2.3, todo lo cual coincide con el grado de antropización del territorio altamente agrícola, donde la pérdida de la diversidad vegetal autóctona es probablemente irreversible. Los servicios ambientales más significativos que ofrecen los huertos familiares en la provincia Mayabeque son: a) protección de los suelos, b) refugios de biodiversidad c) conservación de material fitogenético y d) conectividad en paisajes fragmentados. También se confirma la validez del uso de indicadores simples de conservación de diversidad vegetal en la gestión ambiental del territorio, como parte de la línea base de toda acción prospectiva con escenarios de planeamiento que conlleven a planes de acción y soluciones actuales y futuras. Todo ello aplicable a otros territorios en estudio.