INTRODUCCIÓN
⌅Cuba
cuenta con cuatro grandes grupos montañosos: la Cordillera de
Guaniguanico, el grupo Guamuhaya, la Sierra Maestra y el grupo
Nipe-Sagua-Baracoa. En las montañas la acumulación de táxones es
superior al que encontramos en las llanuras, se distinguen, entre otras
cosas, por su riqueza en endemismos, diversidad filogenética y afinidad
taxonómica con otras áreas (López, 1998aLópez A. 1998a. Origen Probable de la flora cubana. En: Halffter De G. (ed.), La Diversidad Biológica de Iberoamérica, 83-108, Instituto de Ecología y CYTED, Xalapa.
).
En ellos, se ha determinado la presencia de 1 973 antófitos incluidos
en 469 géneros y 117 familias y allí es donde pudieron ocurrir los
primeros procesos de especiación en nuestro Archipiélago (López y Duarte, 2022López A, Duarte S. 2022. “El endemismo de la flora de las montañas cubanas”, ECOVIDA. 12: 160-179.
).
Samek (1973)Samek V. 1973. Regiones fitogeográficas de Cuba. Academia de Ciencias de Cuba, Serie Forestal. 15: 1-63.
divide a Cuba en tres sectores fitogeográficos: Cuba Occidental, Cuba Central y Cuba Oriental. López (2005)López
A. 2005. Nueva perspectiva para la regionalización fitogeográfica de
Cuba: Definición de los sectores En: Llorente J, Morrone JJ (eds.), Regionalización biogeográfica en Iberoamérica y tópicos afines afines: Primeras Jornadas Biogeográficas de la Red Iberoamericana de Biogeografía y Entomología sistemática (RIBES XII.I-CYTED),
417-428, Universidad Nacional Autónoma de México, Ciencia y Tecnología
para el Desarrollo UNAM, Facultad de Ciencias México, DF.
, López y Duarte (2022)López A, Duarte S. 2022. “El endemismo de la flora de las montañas cubanas”, ECOVIDA. 12: 160-179.
, en la distribución sectorial al mapa fitogeográfico de Samek, adaptado a las regiones geomorfológicos de Acevedo (1989)Acevedo M. 1989. Regionalización geomorfológica. En: Nuevo Atlas Nacional de Cuba: Sección IV-4. Instituto de Geografía, Academia de Ciencias de Cuba.
,
identifican en Cuba Occidental a los distritos: Sierra de los Órganos,
Sierra del Rosario, Cajálbana entre los distritos montañosos. Por su
parte, Cejas-Rodríguez y Geler-Roffe (2023)Cejas-Rodríguez F, Geler-Roffe T. 2023. Ajustes en la delimitación fitogeográfica de distritos cubanos I. Cuba Occidental. Acta Botánica Cubana. 222. https://cu-id.com/2402/v222e01.
, en sus ajustes en la delimitación fitogeográfica de distritos cubanos por Samek (1973)Samek V. 1973. Regiones fitogeográficas de Cuba. Academia de Ciencias de Cuba, Serie Forestal. 15: 1-63.
y Borhidi y Muñiz (1986)Borhidi A, Muñiz O. 1986. The phytogeographic survey of Cuba. II. Floristic relationships and phytogeographic subdivision. Acta Botánica Hungárica. 32: 3-48.
para el sector Cuba Occidental, incluyen a los distritos Alturas de
Pizarras/Eu-Pinarense, Mogotes/Viñalense, Sierra del Rosario/Rosariense,
Cajálbana/Cajalbanense.
La cordillera de Guaniguanico, es uno de
los sistemas montañosos del país, ubicado en la región occidental de
Cuba. Se extiende en dirección NE-SW y se subdivide en cuatro
subregiones físico-geográficas con características bien diferenciadas:
las Alturas de Pizarras del Norte, Alturas de Pizarras del Sur, la
Sierra del Rosario y la Sierra de los Órganos. Tiene atributos que
destacan la riqueza y el endemismo de su diversidad biológica (Ricardo et al., 2020Ricardo N, Hidalgo-Gato MM, Ley Rivas JF. 2020. Cordillera de Guaniguanico: Componentes de la Diversidad Biológica. Editorial AMA, La Habana.
). Las elevaciones no son uniformes, ni litológica, ni geomorfológicamente.
En la Sierra de los Órganos y en la Sierra del Rosario, con una superficie de 2 702 km2 y 923,4 km2 respectivamente, las principales litologías son rocas calcáreas
jurásicas y cretácicas, que en la primera dan lugar a un extraordinario
relieve cársico (Cobiella et al., 2000Cobiella
JL, Gil S, Hernández A, Díaz N. 2000. Estratigrafía y tectónica de la
Sierra del Rosario, Cordillera de Guaniguanico, Cuba occidental. Minería y Geología. 17: 5-15.
).
Los tipos de suelos y la cobertura vegetal tienen aproximadamente
correspondencia con la división litoestructural del relieve. Predominan
los suelos Ferralíticos de los tipos Rojo, Rojo lixiviados, Amarillentos
y Poco evolucionados del tipo esquelético.
Como unidades
fisiográficas más importantes se destacan sus mayores elevaciones: Pan
de Guajaibón con 699 m s. n. m., el Salón con 560 m s. n. m. y Cerro de
Cabras con 484 m s. n. m. (Soto et al., 2007Soto F, Hernández A, Vantour A, Morales M, Lopetegui CM, Hernández O, et al. 2007. Zonificación agroecológica de la Cordillera de Guaniguanico. Cultivos Tropicales. 28: 41-55.
).
Ocupando la mayor parte de la Sierra del Rosario y la parte más próxima
a esta de la Sierra de los Órganos, se producen acumulados anuales de
precipitaciones entre 1800-2000 mm. Estos mismos registros se producen,
aunque en una zona no tan amplia en parte de los municipios Viñales y
Minas de Matahambre. La zona montañosa que comprende toda la cordillera
de Guaniguanico es la más antigua y su aparición se remonta al período
del Jurásico de la era Mesozoica. En estas regiones predominan fenómenos
de metamorfismo, los que han generado rocas esquistosas y pizarrozas,
propias de la formación San Cayetano, la cual se encuentra
principalmente ubicada en las Alturas de Pizarras, en la parte
occidental de la cordillera.
Cracraft (1985)Cracraft J. 1985. Biological diversification and it causes. Annals of the Missouri Botanical Garden. 72: 794-822.
y otros, aseguran que las regiones con mayor riqueza taxonómica total son las más ricas en endemismos. Ricardo et al. (2020)Ricardo N, Hidalgo-Gato MM, Ley Rivas JF. 2020. Cordillera de Guaniguanico: Componentes de la Diversidad Biológica. Editorial AMA, La Habana.
plantean, que la flora en la cordillera se compone de 1 128 especies,
con 341 endemismos, de ellos, 164 con alguna categoría de amenaza, así
como, que en el mismo están representadas 22 áreas protegidas. En Cuba,
de acuerdo con las premisas de Halffter et al. (2001)Halffter G, Moreno CE, Pineda EO. 2001. Manual para la evaluación de la biodiversidad en reservas de la biosfera. Manuales y Tesis SEA, 2:1-81.
y Cracraft (1985)Cracraft J. 1985. Biological diversification and it causes. Annals of the Missouri Botanical Garden. 72: 794-822.
,
los endemismos vegetales son estimadores aceptables de la diversidad
biológica total, en tanto aparezcan otros más eficientes (López y Duarte, 2022López A, Duarte S. 2022. “El endemismo de la flora de las montañas cubanas”, ECOVIDA. 12: 160-179.
).
Por
su parte, se consideran endemismos “totales” al conjunto de endemismos
cubanos en un distrito, y “distritales” los exclusivos del mismo (López, 2005López
A. 2005. Nueva perspectiva para la regionalización fitogeográfica de
Cuba: Definición de los sectores En: Llorente J, Morrone JJ (eds.), Regionalización biogeográfica en Iberoamérica y tópicos afines afines: Primeras Jornadas Biogeográficas de la Red Iberoamericana de Biogeografía y Entomología sistemática (RIBES XII.I-CYTED),
417-428, Universidad Nacional Autónoma de México, Ciencia y Tecnología
para el Desarrollo UNAM, Facultad de Ciencias México, DF.
).
Los endemismos distritales, por su distribución limitada, presuponen un
alto grado de adaptación al ambiente, y vulnerabilidad a cambios
globales y locales (López, 1998aLópez A. 1998a. Origen Probable de la flora cubana. En: Halffter De G. (ed.), La Diversidad Biológica de Iberoamérica, 83-108, Instituto de Ecología y CYTED, Xalapa.
).
Estos táxones deben tenerse en cuenta, de manera prioritaria en
acciones tendientes a la explotación racional de recursos naturales, y
ante la inminencia de eventos capaces de provocar extinciones masivas,
como sería el cambio climático, algo que de manera natural viene
ocurriendo en el archipiélago cubano, por lo menos desde el Terciario,
cuando comenzaron las glaciaciones en el hemisferio sur (López, 1998aLópez A. 1998a. Origen Probable de la flora cubana. En: Halffter De G. (ed.), La Diversidad Biológica de Iberoamérica, 83-108, Instituto de Ecología y CYTED, Xalapa.
).
De acuerdo a lo anteriormente comentado, el objetivo de este trabajo fue actualizar el endemismo vegetal en la cordillera de Guaniguanico. Como objetivos específicos se plantearon los siguientes: 1) determinar la composición de endémicos por categoría de endemismo, 2) evaluar el comportamiento del hábito de crecimiento de los endemismos vegetales, y 3) analizar las relaciones florística con otros distritos del archipiélago cubano, distribución y categoría de amenaza de los endémicos.
MATERIALES Y MÉTODOS
⌅El
estudio se realizó en la cordillera de Guaniguanico, la cual se
localiza en la región occidental del Archipiélago de Cuba, en las
coordenadas 22°43'N, 83°28’W, desde Guane en la provincia Pinar del Río,
hasta las alturas de Mariel en Artemisa (Fig. 1). Se caracteriza por abundantes precipitaciones, 1600 y 1900 mm, y temperaturas medias inferiores a 25ºC (Centella, 1997Centella A. 1997. Variaciones y cambios del clima en Cuba. Instituto de Meteorología Cuba, La Habana.
).
Para
este trabajo, se revisaron los especímenes depositados en el Herbario
del Instituto de Ecología y Sistemática (HAC), así como los tomos de la
flora cubana (León, 1946León H. 1946. Flora de Cuba I. Gimnospermas. Monocotiledóneas. Contribuciones Ocasionales del Museo de Historia Natural de La Salle No.8, La Habana.
; León y Alain, 1951León Hno, Alain Hno. 1951. Flora de Cuba II. Dicotiledoneas: Casiarinaceas a Meliaceas. Ocasionales del Museo de Historia Natural del Colegio de La Salle No.10, La Habana.
; 1953León Hno, Alain Hno. 1953. Flora de Cuba III. Dicotiledoneas: Malpighiaceae a Myrtaceae. Contribuciones Ocasionales del Museo de Historia Natural del Colegio de Salle No.13, La Habana.
; 1957León Hno, Alain Hno. 1957. Flora de Cuba IV. Dicotiledoneas: Melastomataceae a Plantaginaceae. Contribuciones Ocasionales del Museo de Historia Natural del Colegio de La Salle No.16, La Habana.
; Alain, 1964Alain H. 1964. Flora de Cuba V. Rubiales-Valerianales- Cucurbitales-Campanulales-Asterales. Asociación de Estudiantes de Ciencias Biológicas, Publicaciones, La Habana.
; Liogier, 1974Liogier AHH. 1974. Flora de Cuba: Suplemento. Instituto Cubano del Libro, La Habana.
).
Se tuvieron en cuenta, además, los artículos publicados por autores que
han descrito o modificados táxones con posterioridad a los trabajos de
León y Alain (e.g., Borhidi y Muñiz, 1973Borhidi A, Muñiz O. 1973. New plantas in Cuba II. Acta Botánica Hungárica. 18: 29-48.
; 1979Borhidi A, Muñiz O. 1979. Nota sobre táxones críticos o nuevos de la flora de Cuba. Acta Botánica Hungárica. 25: 39-52.
; Fernández y Herrera, 1983Fernández M, Herrera P. 1983. Studies in Rondeletieae (Rubiaceae), VI. Acta Botánica Hungárica. 29: 35-41.
; Berazain, 1992Berazaín R. 1992. Ericaceae. Flora de la República de Cuba. Fontqueria. 25: 21-80.
; Fernández et al., 1985Fernández
M, López A, Toscano BL. 1985. Las rubiáceas endémicas de Cuba. En:
Memorias del Primer Congreso de Botánica: Tomo 1. Academia de Ciencias
de Cuba, La Habana (julio 2-5).
; Fernández, 1993Fernández M. 1993. Estudio taxonómico del género Rondeletia L. s.l. (Rubiaceae) en Cuba. Acta Botánica Hungárica. 38: 47-138.
; Álvarez de Zayas, 1996Álvarez de Zayas A. 1996. Los agaves de Cuba central. Fontqueria. 44: 117-128.
; Barreto, 1998Barreto A. 1998. Las leguminosas (Fabaceae) de Cuba, I. Subfamilia Caesalpinoideae. Collectanea Botanica. 24: 1-396.
; Baker y Hickey, 2006Baker MS, Hickey RJ. 2006. A taxonomic revision of Caribbean Adiantopsis (Pteridaceae). Annals of the Missouri Botanical Garden. 93: 371-401.
; Caluff, 2009Caluff MS. 2009. A New Species of Adiantum from Cuba. American Fern Journal. 99: 93-100.
)
y las familias publicadas en los nuevos Fascículos de la Flora de la
República de Cuba con sus correspondientes bases de datos. También se
revisó el informe final del proyecto GEF Conectando Paisajes (Sotolongo, 2022Sotolongo
L. 2022. Diversidad biológica asociada a ecosistemas montañosos de las
regiones de occidente y centro de Cuba. Informe Final de Proyecto,
Programa sectorial Uso sostenible de los componentes de la diversidad
biológica en Cuba. Instituto de Ecología y Sistemática, La Habana
), las Bases de Datos de Helechos del GBIF (Sánchez et al., 2006Sánchez
CM, Caluff G, Regalado L, Morejón R. 2006. A preliminary evaluation of
the current conservation status of Cuba endemic true ferns. Willdenowia. 36: 491-505.
), así como artículos y libros sobre la Flora de la cordillera de Guaniguanico (Ricardo et al. 2018Ricardo N, Baró I, Echeverría R. 2018. Diversidad florística de la Cordillera de Guaniguanico, Cuba. Acta Botánica Cubana. 217: 1-32.
; 2020Ricardo N, Hidalgo-Gato MM, Ley Rivas JF. 2020. Cordillera de Guaniguanico: Componentes de la Diversidad Biológica. Editorial AMA, La Habana.
). La actualización de los nombres científicos se realizó según Greuter y Rankin (2022)Greuter W, Rankin R. 2022. Plantas Vasculares de Cuba Inventario. Tercera edición, actualizada, de Espermatófitos de Cuba. Botanischer Garten und Botanisches Museum Berlin- Dahlem, Berlin.
y el Catálogo de Plantas de Cuba (García-Beltrán et al., 2024García-Beltrán JA, Bécquer ER, Gómez-Hechavarría JL, González-Torres, LR (ed.). 2024. Catálogo de las Plantas de Cuba. ¡Planta! - Plantlife Conservation Society, Vancouver.
).
Para
definir la distribución de los endemismos por distritos fitogeográficos
se utilizó la propuesta de delimitación de distritos para Cuba
occidental de Cejas-Rodríguez y Geler-Roffe (2023)Cejas-Rodríguez F, Geler-Roffe T. 2023. Ajustes en la delimitación fitogeográfica de distritos cubanos I. Cuba Occidental. Acta Botánica Cubana. 222. https://cu-id.com/2402/v222e01.
,
estando la cordillera de Guaniguanico representada en los distritos:
Sabana Centro- Meridional; Alturas de Pizarra; Mogotes, Sierra del
Rosario y Cajálbana (Anexo 1).
En función de esa distribución, se discuten las relaciones florísticas
de estos distritos con el resto de los sectores y distritos de Cuba. Los
endemismos fueron divididos en las categorías propuestas por López et al. (1994a)López A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1994a. El endemismo vegetal del Turquino (Cuba Oriental). Fontqueria 39: 395-431
(Tabla 1).
Además, se determinó la composición por centros evolutivos neotropicales definidos por Gentry (1982)Gentry
AH. 1982. Neotropical floristic diversity: Phyto geographical
connections between Central and South America. Pleistocene climatic
fluctuations or an accident of the andean orogeny? Annals of the Missouri Botanical Garden. 69: 557-593.
, los hábitos de crecimiento (Wittaker, 1972Wittaker RH. 1972.Communities and ecosystems. The MacMillan Company, Londres.
). Para el estado de conservación de la flora se consultó a Sánchez et al. (2006)Sánchez
CM, Caluff G, Regalado L, Morejón R. 2006. A preliminary evaluation of
the current conservation status of Cuba endemic true ferns. Willdenowia. 36: 491-505.
y González-Torres et al. (2016)González-Torres LR, Palmarola A, González-Oliva L, Bécquer ER, Testé E, Barrios D. 2016. Lista roja de la flora de Cuba. Bissea 10 (NE 1): 1-352.
. La clasificación de formaciones vegetales se realizó según Capote y Berazaín (1984)Capote RP, Berazaín R. 1984. Clasificación de las comunidades vegetales de Cuba. Revista del Jardín Botánico Nacional. 2: 1- 49.
. Para la distribución de las especies en el distrito se utilizó el programa MapInfo Profesional versión 6.5
| Categorías | Denominación | Definición |
|---|---|---|
| tot | Endemismos totales | Todos los endemismos cubanos presentes en el distrito |
| mdt | Endemismos multidistritales totales | Todos los endemismos que viven en más de un distrito |
| mse | Endemismo multisectoriales | Endemismos colectados en varios sectores |
| set | Endemismos sectoriales | Todos los endemismos restringidos al sector Cuba central |
| mds | Endemismos multidistritales sectoriales | Endemismos exclusivos del sector que viven en varios distritos |
| dis | Endemismos distritales o estrictos | Endemismos que viven en un solo distrito |
| diy | Endemismos disyuntos | Táxones del sector Cuba occidental que viven en Cuba Central u Oriental |
RESULTADOS
⌅Con el estudio realizado se constató que se colectaron 320 táxones infraespecíficos endémicos, que pertenecen a 88 familias y 202 géneros (Anexo 2). De esos táxones, el 16.8% fueron endemismos disyuntos (diy), 27.8% fueron endémicos del sector Cuba Occidental que viven en solo uno de los distritos que conforman Guaniguanico (dis), el 40.3% fueron multisectoriales, que con respecto a los sectoriales presentaron un 19.4 % menos. Los multidistritales exclusivos del sector (mds) acumularon el 32.8 % de los endemismos totales (Tabla 2). De acuerdo a los endemismos multisectoriales, multidistritales y disyuntos encontrados en la Cordillera de Guaniguanico, se observó que las principales relaciones florísticas fueron con el sector Cuba Central que comparte 42 especies, mientras que con el sector Cuba Oriental comparte 12 especies.
| Categoría endemismos | Familias | Géneros | Táxones |
|---|---|---|---|
| tot | 88 | 202 | 320 |
| mdt | 39 | 64 | 72 |
| set | 65 | 129 | 195 |
| mse | 55 | 106 | 127 |
| mds | 56 | 85 | 105 |
| dis | 33 | 58 | 89 |
| diy | 35 | 50 | 54 |
De las 88 familias con endemismos totales, seis familias presentaron más de 10 táxones, y tres de ellas (Rubiaceae, Asteraceae, Melastomataceae) fueron del grupo evolutivo norandino, y acumularon el 23.05 % de tales endemismos (Fig. 2). Además de Myrtaceae de los andes australes y Euphorbiaceae de origen amazónico (Anexo 3). Rubiaceae, Asteraceae, Myrtaceae junto a Euphorbiaceae, fueron las que presentaron más táxones en casi todas las categorías de endemismos y las mejores representadas.
Entre las familias que más endémicos presentaron por géneros, se encontraron a Rubiaceae (18), Asteraceae (16), Euphorbiaceae (11), Fabaceae (9), Apocynaceae (8), y Myrtaceae, Malvaceae, Poaceae, y Rutaceae cada una con cuatro géneros. Los géneros con mejor representación de endemismos fueron: Eugenia, Miconia, Rondeletia, Salmea, Myrcia y Pilea (Fig. 3).
Según los centros evolutivos, se observó que las familias amazónicas y norandinas acumularon juntas el 39.7%, el primer centro con 22 familias con endemismos y el segundo con 13 (Fig. 4). Las familias laurásicas presentan 14 endemismos. Cuando se analizó, la distribución de los endemismos totales de la cordillera con los centros de evolución de las familias a que pertenecen, se evidenció que viven casi igual número de elementos laurásicos y norandinos. Los centros que estuvieron menos representados fueron las regiones áridas y los Andes australes, con tres y cuatro familias, respectivamente. Por su parte, de acuerdo al hábito de crecimiento, los arbustos constituyen el hábito de crecimiento predominante en todas las categorías de endemismos, seguidas de los árboles y las hierbas y en menor cantidad las lianas (Tabla 3).
| Hábitos | Tot | mdt | mse | set | mds | dis | diy |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Árboles | 94 | 33 | 49 | 46 | 28 | 19 | 15 |
| Arbustos | 132 | 23 | 43 | 85 | 39 | 45 | 19 |
| Hierba | 64 | 7 | 21 | 41 | 21 | 21 | 14 |
| Sufrútice | 3 | 0 | 0 | 3 | 2 | 1 | 0 |
| Trepadora | 27 | 8 | 14 | 13 | 9 | 4 | 6 |
Los tipos de vegetación en el distrito son muy variados. Las formaciones vegetales que constituyen las de mayor representación de endémicos fueron: Complejo de Vegetación de Mogotes (174 especies), Bosque Semideciduo (135), Matorral Xeromorfo Espinoso sobre Serpentina (121), Bosque de Galería (108), Bosque Siempreverde (104), Bosque de Pinos (104). Otras formaciones vegetales en que también se encontraron los endémicos son: Bosque Pluvial Montano, Matorral Xeromorfo Costero y Subcostero, Matorral Xeromorfo subespinoso sobre serpentinita, Sabana antrópica y seminatural y Matorral y Bosque secundario.
Las formaciones vegetales fundamentales en que se encontraron los endémicos distritales fueron: El Complejo de Vegetación de Mogotes con 50 especies, junto a los Bosques de Pino, Matorral Xeromorfo Espinoso sobre Serpentina y Bosques semideciduos con 29, 22 y 20 especies respectivamente (Fig. 5, Anexo 2), seguido de los Bosque de galería con 17 especies.
De acuerdo a las especies endémicas multisectoriales, multidistritales y disyuntas encontradas en la cordillera de Guaniguanico, se observó que las principales relaciones florísticas fueron con los distritos del macizo de Guamuhaya (sector Cuba Central), la Planicie Centro-Oriental (sector Cuba central), la cordillera del Turquino y la Sierra de Nipe (sector Cuba Oriental), con un 27.5% de táxones comunes. En cuanto a la distribución de las especies en la cordillera, las localidades que más se destacaron por la presencia de táxones endémicos fueron: mogote La Bandera, San Vicente, Sierra el Ancón, Cajálbana, Pan de Guajaibón, Las Peladas, Mogote Sumidero. Las localidades por municipios donde los endémicos se distribuyen en la cordillera, se manifiestan de la siguiente manera: La Palma (172 especies), Viñales (130), Candelaria (100), Bahía Honda (95), San Cristóbal (81), Minas de Matahambre (50) y Los Palacios (41), constituyendo la Sierra del Rosario, en donde más localidades se distribuyen los endémicos.
Del total de endemismos presentes en Guaniguanico, 264 especies tuvieron algún tipo de categoría de conservación (Fig. 6). De ellas, 112 especies están categorizadas En Peligro crítico o En Peligro, fundamentalmente de los centros evolutivos de la Amazonía, Andes boreales y Laurasia y 93 especies correspondieron a endémicos estrictos de la cordillera, lo que representa el 42.4% del total de especies categorizadas. Ubicadas en áreas protegidas de todo el país, se encuentran 232 especies del total de endémicos de la cordillera.
Entre los endémicos estrictos se observó que, en Pinar del Río, 25 especies se encuentran En Peligro Crítico, y 12 En Peligro, como es el caso de Clusia brittonii Alain (Fig. 7) que solo se encuentra en el Complejo de Vegetación de Mogotes. Entre las familias más frecuentes, se encuentran, Asteraceae, Euphorbiaceae, Gesneriaceae y Melastomataceae, con mayor representación de los géneros Salmea y Miconia. Por su parte, en Artemisa, la distribución fue de seis especies En Peligro Crítico y una En Peligro, representadas por las últimas familias mencionadas, además de Dryopteridaceae, donde Polystichum destacó como el género más significativo.
DISCUSIÓN
⌅La
actualización del estudio florístico, constató que en la cordillera de
Guaniguanico existen 320 táxones vegetales endémicos, lo que representa
el 26.5% del total de 1 205 táxones específicos e intraespecíficos
reportados para el macizo (Ricardo et al., 2018Ricardo N, Baró I, Echeverría R. 2018. Diversidad florística de la Cordillera de Guaniguanico, Cuba. Acta Botánica Cubana. 217: 1-32.
; 2020Ricardo N, Hidalgo-Gato MM, Ley Rivas JF. 2020. Cordillera de Guaniguanico: Componentes de la Diversidad Biológica. Editorial AMA, La Habana.
). Ricardo et al. (2020)Ricardo N, Hidalgo-Gato MM, Ley Rivas JF. 2020. Cordillera de Guaniguanico: Componentes de la Diversidad Biológica. Editorial AMA, La Habana.
reportan 341 endémicos distribuidos en la cordillera. Actualmente, esos
táxones han disminuido, con las recientes actualizaciones taxonómicas (García-Beltrán et al., 2024García-Beltrán JA, Bécquer ER, Gómez-Hechavarría JL, González-Torres, LR (ed.). 2024. Catálogo de las Plantas de Cuba. ¡Planta! - Plantlife Conservation Society, Vancouver.
; Greuter y Rankin, 2022Greuter W, Rankin R. 2022. Plantas Vasculares de Cuba Inventario. Tercera edición, actualizada, de Espermatófitos de Cuba. Botanischer Garten und Botanisches Museum Berlin- Dahlem, Berlin.
).
Muchas de las especies que estaban identificadas como endémicos
cubanos, se encuentran distribuidas en otras regiones geográficas o
pasaron a sinonimia de especies no endémicas, como es el caso de Woehleria serpyllifolia Griseb. y Bombacopsis emarginata (A. Rich.) A. Robyns.
Analizando
las relaciones florísticas de los endémicos de Guaniguanico con otros
distritos del archipiélago, se determinó que las familias mejor
representadas con endemismos totales en la cordillera, fueron Rubiaceae,
Asteraceae y Euphorbiaceae, las dos primeras del centro evolutivo
norandino, y la última del amazónico (Gentry, 1982Gentry
AH. 1982. Neotropical floristic diversity: Phyto geographical
connections between Central and South America. Pleistocene climatic
fluctuations or an accident of the andean orogeny? Annals of the Missouri Botanical Garden. 69: 557-593.
),
que caracterizan el sector, por estar bien representadas en la mayoría
de los distritos considerados, independiente de la vegetación
predominante en ellos. Guaniguanico presenta táxones comunes con
distritos del sector central y oriental, la mayor afinidad florística se
presenta con el distrito de Guamuhaya, con quien comparte 43 táxones
infragenéricos. Estos resultados se corroboran con los de López y Duarte (2022)López A, Duarte S. 2022. “El endemismo de la flora de las montañas cubanas”, ECOVIDA. 12: 160-179.
,
donde, en un análisis de máxima semejanza entre los componentes de
distribución de los táxones endémicos de los distritos montañosos
cubanos, en el grupo occidental, encuentran la máxima semejanza entre
Sierra del Rosario y Guamuhaya, junto a la Sierra de los Órganos y
Cajálbana, los que los convierte, como parte de Cuba Occidental desde el
punto de vista biogeográfico.
La menor cantidad de especies con
distribución disyunta entre el sector occidental y oriental (12
especies) indica, que fueron pocos los elementos que durante la
migración este-oeste se establecieron en Cuba Occidental, lo que de
acuerdo con López et al. (1994b)López A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1994b. El endemismo vegetal en Moa-Toa-Baracoa (Cuba Oriental). Fontqueria 39: 433-473.
puede estar relacionado con la distancia entre ambas partes del
territorio, que funciona como una barrera de aislamiento para las
especies; también el sustrato puede influir, sobre todo para los táxones
infragenéricos que se establecen en el complejo ofiolítico en cada uno
de los sectores. Teniendo en cuenta, la distribución de estas especies
disyuntas en el sector oriental, se observó, que fundamentalmente se
establecen en los distritos de Sierra de Nipe, cordillera del Turquino,
Cuchillas del Toa y Baracoa.
Los endémicos de las familias Rubiaceae, Asteraceae y Euphorbiaceae, también tipifican a la cordillera del Turquino (López et al., 1994aLópez A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1994a. El endemismo vegetal del Turquino (Cuba Oriental). Fontqueria 39: 395-431
).
Otra familia bien representada en Guaniguanico es Myrtaceae, familia
que comparte relaciones florísticas con los distritos de Cabo
Cruz-Baconao y Sierra de Nipe; coincidiendo, además, junto a
Melastomataceae, de las familias que contienen más géneros con
endemismos y de entre las mejores representadas en los distritos Moa
-Baracoa (López et al., 1994bLópez A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1994b. El endemismo vegetal en Moa-Toa-Baracoa (Cuba Oriental). Fontqueria 39: 433-473.
) y Maisí-Guantánamo (López et al.., 1992López A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1992. El endemismo vegetal en Maisí-Guantánamo (Cuba Oriental). Fontqueria. 36: 399-420.
).
Al
igual que en los distritos de cordillera del Turquino, Sierra Cristal y
Santa Catalina del Sector oriental, las familias Orchidaceae y
Melastomataceae, ambas norandinas, identifican regiones con abundancia
de bosques siempreverdes y pluviales, formaciones vegetales que dominan
en la cordillera de Guaniguanico, por tanto, son familias que han
evolucionado en lugares más húmedos (López et al., 1994aLópez A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1994a. El endemismo vegetal del Turquino (Cuba Oriental). Fontqueria 39: 395-431
).
Rubiaceae, Asteraceae, y Euphorbiaceae han especiado bien en casi todos
los distritos, por lo que evidencian una adaptación a las condiciones
del sector. Sierra del Rosario presenta afinidades florísticas con las
pluvisilvas de Cuba Oriental (López et al., 1994aLópez A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1994a. El endemismo vegetal del Turquino (Cuba Oriental). Fontqueria 39: 395-431
), éstas se observan fundamentalmente con especies de bosques siempreverdes. Según Iturralde-Vinent (1982)Iturralde-Vinent M. 1982. Aspectos geológicos de la biogeografía de Cuba. Ciencias de la Tierra y del Espacio. 5: 85-100.
la Sierra del Rosario se considera uno de los biótopos más antiguos del
archipiélago cubano y es probable que no quedara sumergida de forma
total durante las transgresiones marinas (López et al., 1985López A, Toscano BL, Llerena MM. 1985. Las fanerógamas endémicas de Pinar del Río. En: Memorias del Primer Simposio de Botánica (2-5 julio), Tomo 1. pp. 53-90. La Habana.
). También Ortega y Arcia (1982)Ortega P, Arcia M. 1982. Determinación de las lluvias en Cuba durante la glaciación de Wisconsin mediante relictos edáficos. Ciencias Tierra Espacio 4: 85-104.
señalaron que en esta zona el clima se ha mantenido bastante estable
desde el Terciario y probablemente llovió más durante los largos
períodos secos del Pleistoceno, lo cual favoreció la perdurabilidad de
la flora orófila.
Otra característica interesante de Guaniguanico, puesta en evidencia desde López et al., (1985)López A, Toscano BL, Llerena MM. 1985. Las fanerógamas endémicas de Pinar del Río. En: Memorias del Primer Simposio de Botánica (2-5 julio), Tomo 1. pp. 53-90. La Habana.
, es la gran cantidad de endemismos distritales que presenta (89). Esto es comparable con la costa entre Maisí y Guantánamo (López et al., 1992López A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1992. El endemismo vegetal en Maisí-Guantánamo (Cuba Oriental). Fontqueria. 36: 399-420.
), y superior a cualquier distrito de Cuba Central u Occidental (Albert y López, 1986Albert D, López A. 1986. Distribución de las fanerógamas endémicas de Sierra Maestra. Reporte de Investigación del Instituto de Botánica. 11: 1-27
; López et al., 1985López A, Toscano BL, Llerena MM. 1985. Las fanerógamas endémicas de Pinar del Río. En: Memorias del Primer Simposio de Botánica (2-5 julio), Tomo 1. pp. 53-90. La Habana.
).
Con
respecto al grupo evolutivo, la mayoría de las familias estudiadas
proceden de Gondwana, sobre todo de los centros Amazónico y Norandino.
Amazonía constituye el centro de mayor representación de familias con
endemismos en Guaniguanico, el grupo Norandino constituye el de mayor
incidencia en las familias mejor representadas, lo que se corresponde,
con lo señalado por López et al. (1994aLópez A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1994a. El endemismo vegetal del Turquino (Cuba Oriental). Fontqueria 39: 395-431
, b)López A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1994b. El endemismo vegetal en Moa-Toa-Baracoa (Cuba Oriental). Fontqueria 39: 433-473.
, Fagilde (2000)Fagilde MC. 2000. El endemismo en algunas formaciones vegetales arbóreas de Nipe-Sagua-Baracoa. Biodiversidad de Cuba Oriental. 5: 41-44.
y Reyes y Del Risco (1994)Reyes
OJ, Del Risco E. 1994. El endemismo de la flora fanerógama de los
pinares del Noreste de Cuba Oriental. En: Memorias Conferencias
Cuba-México, pp. 141-151. ENCB del IPN, México, D. F.
en relación a su incidencia en la flora cubana. López et al. (1994b)López A, Rodríguez M, Cárdenas A. 1994b. El endemismo vegetal en Moa-Toa-Baracoa (Cuba Oriental). Fontqueria 39: 433-473.
plantean que esto sucede en los sistemas orográficos que superan la
altura de 500 m, como son Sierra de los Órganos, grupo de regiones de
Sierra del Rosario y Guamuhaya. Según Borhidi (1996)Borhidi A. 1996. Phytogeography and Vegetation Ecology of Cuba. Akadémiai Kiadó.Budapest.
,
en las Antillas hay más familias Andinas que Amazónicas, pero cuando se
comparan estas últimas con las Norandinas, en sus propios resultados,
las que provienen de Amazonia son dominantes en nuestra flora.
Al
nivel de especie, los Andes del Norte adquieren mayor importancia
principalmente por las familias Orchidaceae, Rubiaceae, Melastomataceae y
Asteraceae. Ello indica la fuerte especiación que tuvo lugar a partir
de los táxones del mismo, sobre todo en las tres últimas, donde se
detectaron tantos endemismos en este estudio. Por otro lado, se observa
que las familias provenientes de Laurasia también se destacan en estos
bosques, ejemplo de ello lo constituyen Celastraceae, Boraginaceae,
Pinaceae, esto puede estar relacionado con los contactos que tuvieron
lugar entre Cuba y otras partes del continente, mediante los cuales
migraron los elementos de Norteamérica (Cracraft, 1985Cracraft J. 1985. Biological diversification and it causes. Annals of the Missouri Botanical Garden. 72: 794-822.
).
La
cifra de 264 especies con algún tipo de categoría de conservación,
constituye el 82.5% del total de endémicos de la cordillera, de ellas
232 se encuentran en áreas protegidas de todo el país y específicamente
en las 22 áreas donde está representada la cordillera. No obstante, este
número debe aumentar a medida que continúe el proceso evaluativo por
parte del Grupo de Especialistas en Plantas Cubanas (GEPC) (González-Torres et al., 2007González-Torres LR, Leiva AT, Rankin R, Palmarola A. 2007. Categorización preliminar de táxones de la flora de Cuba -2007. Editorial Feijóo, Santa Clara.
).
De los 320 endemismos totales, se destacan las familias Asteraceae,
Rubiaceae, Euphorbiaceae, Melastomataceae y Myrtaceae por la relación
entre especies endémicas y la cantidad de amenazadas con 114 especies
endémicas entre todas. En la Lista Roja de la Flora de Cuba (González-Torres et al., 2016González-Torres LR, Palmarola A, González-Oliva L, Bécquer ER, Testé E, Barrios D. 2016. Lista roja de la flora de Cuba. Bissea 10 (NE 1): 1-352.
)
se reportan 2 146 especies amenazadas y plantea que el 20% de las
especies analizadas no cuenta con información suficiente para evaluar su
estado de conservación. Si se tienen en cuenta estos datos, los
endémicos con alguna categoría de amenaza en la cordillera constituyen
el 12.3% con respecto al total, de ahí la importancia de continuar los
estudios básicos de la flora cubana, ya que hay especies presentes en
Guaniguanico, que no han sido evaluadas aún, pero que a priori puede
preverse que podrían engrosar la lista roja nacional, por su
distribución restringida.
CONCLUSIONES
⌅Este estudio actualizó el endemismo vegetal en la Cordillera de Guaniguanico, siendo las familias mejor representadas, Rubiaceae, Asteraceae, Myrtaceae y Euphorbiaceae y coinciden con las que más géneros presentan. Se evidenció que los endémicos distritales y multisectoriales, constituyen las categorías de endemismos más comunes, procedentes de los centros evolutivos Amazónico y Norandino. Del total de especies endémicas presentes en Guamuhaya, casi la mitad están categorizadas En Peligro Crítico o En Peligro, fundamentalmente de endémicos estrictos. Los resultados demuestran que la cordillera de Guaniguanico representa el mayor centro de diversificación de la flora en Cuba Occidental.